miércoles, 14 de junio de 2017

Reseña: Palabras envenenadas

En mi antiguo blog me dedicaba a hacer reseñas de novelas que me enviaba editoriales y de otras que leía. Ya no puedo dedicarme a hacer esto, pero he decidido recuperar esas entradas y publicarlas en este.
ABRIL 2010

Palabras envenenadas
Maite Carranza
Grupo Edebé
Qué pasó con Bárbara Molina? Nunca se encontró su cuerpo ni se consiguieron pruebas para detener a ningún culpable. Una llamada a un móvil pone patas arriba el destino de muchas personas: el de un policía a punto de jubilarse, el de una madre que ha perdido la esperanza de encontrar a su hija desaparecida, el de una chica que traicionó a su mejor amiga.
Palabras envenenadas es una crónica de un día trepidante, vivido a contrarreloj y protagonizado por tres personas cercanas a Bárbara Molina, desaparecida misteriosa y violentamente cuando tenía quince años. Un enigma que, después de cuatro años sin resolverse, va a verse sacudido por nuevas claves. A veces, la verdad permanece oculta en la oscuridad y sólo se ilumina al abrir una ventana.
Una historia de mentiras, secretos, engaños y falsas apariencias que pone el dedo en la llaga sobre mitos incuestionables. Un relato escalofriante que disecciona la hipocresía de la sociedad española moderna. Una denuncia valiente de los abusos sexuales infantiles, sus devastadoras consecuencia y su invisibilidad en este mundo bienpensante nuestro.

Reseña “Atención spoiler”: Palabras Envenenadas ha sido la novela juvenil ganadora del concurso que todos los años celebra Grupo Edebé. Maite Carranza nos ofrece una novela muy real, recomendada a partir de 16 años, y a la que no debemos cerrar los ojos, ya que los temas que trata Maite forman parte del día a día de muchas mujeres, puede ser una amiga, una vecina, un familiar, las pistas están a la vista de todos y al igual que en ocurre en Palabras Envenenadas nadie vio lo que realmente le sucedía a Bárbara Molina. La historia comienza cuatro años después de la desaparición de Bárbara. La historia gira alrededor de varios personajes muy cercanos a la protagonista y que gracias a ellos descubrimos que sucedió años atrás y también nos irán dando las piezas suficientes para descubrir lo que realmente le ocurrió a Bárbara. A los quince años Bárbara Molina era una chica como las demás; le gustaba salir con sus amigas, comenzaba a salir con chicos, y a ojos de muchos, no era más que otra adolescente, cuando no era así. Después de unas vacaciones, Bárbara viene muy cambiada; reacia con todo el mundo, suspende todas las asignaturas y su actitud, con quien entonces era su novio, es bastante extraña. Su madre se da cuenta de algunas cosas, incluso descubre que su hija toma anticonceptivos, mas no le da importancia a pesar de la corta edad de su hija. En otra ocasión le ve cortes en las muñecas, golpes, todo le indica que su hija se autolesiona, pero aun así cierra los ojos a todo cuanto está pasando. Durante mucho tiempo ha sido más que una madre para su hija, podría decirse que una amiga que la encubría cuando llegaba tarde o quedaba con su novio, para que su estricto padre no le dijera nada. Y ese comportamiento, en un momento crucial, hace que no ayude a Bárbara cuando ésta llama desesperada a casa pidiendo ayuda. Pero no nos adelantemos en acontecimientos. En efecto, Nuria Solís, la madre de Bárbara es una de las personas cercana a Bárbara y gracias a ella iremos rememorando el pasado y desentrañando un presente aún más oscuro. La reciente visita de Salvador Lozano, el agente encargado del caso, ha puesto más nerviosa de lo habitual a Nuria. Cuatro años después es incapaz de superar la muerte de su hija, no deja de lamentarse por no haber actuado de otra manera cuando Bárbara la llamó pidiendo ayuda, se lamenta su ceguera, el que no pidiera explicaciones a su hija cuando encontró los anticonceptivos, el no preguntarle el motivo de su autolesión. Puede que sí a su debido momento hubiera hecho las preguntas correctas, su hija estaría a su lado, pero entonces estaba demasiado ocupada con el trabajo, con los gemelos, y parte de la responsabilidad de la casa, de la educación de la adolescencia de su hija, la dejó a cargo de su marido. Pero ahora Salvador Lozano le ha hecho revivir el caso, recordar todo cuanto ocurrió los últimos años e intenta encontrar una explicación. Puede, cabe la posibilidad de que Bárbara no esté muerta y empieza a recordar a todos los posibles culpables, todas las lagunas del caso. Recordaba a la perfección los cambios que su hija presentó a la vuelta de las vacaciones, pero años atrás también vio en Bárbara un comportamiento algo peculiar, pero como hizo en otras ocasiones, cerró los ojos y no quiso hacer frente a la triste realidad. Todos los años, Bárbara iba a pasar el verano con la hermana de su madre y su tío; un matrimonio joven, moderno y desinhibido, unas visitas que el padre de Bárbara no aprobaba. Pero en uno de esos viajes ocurrió algo realmente extraño que hizo que Nuria tomara la decisión de que nunca más visitara a sus tíos, ¿qué sucedió?, ¿qué secretos esconde el joven matrimonio? Otras de las personas cercanas a Bárbara es, por supuesto, el agente encargado del caso: Salvador Lozano. A punto de jubilarse, el hombre habla del caso a su predecesor; le muestra todas las pruebas, las lagunas del caso, y por supuesto le habla de los dos sospechosos del caso: Martín Borrás, el joven con el que salía en ese momento, y Jesús López, profesor del instituto. Bárbara llevaba un tiempo saliendo con Martín y antes de que la joven desapareciera, la vieron con la ropa desgarrada y señales de agresión sexual. A pesar de que Martín era su novio, él confiesa que a pesar de que Bárbara y él lo intentaron hacer hasta en tres ocasiones, nunca tuvieron relaciones sexuales. Cada vez que lo intentaban, se ponía histérica y reacia, ¿habría sido víctima de abusos sexuales? Pero, ¿de quien? ¿Del profesor que en horas fuera de clase la lleva al cine, a museos…? Jesús López es el típico profesor que el que más o el que menos, se ha encontrado alguna vez en su vida. Atractivo para las jovencitas, intelectual; es admirado por las alumnas y aprovecha esa influencia para reunir a las chicas que más le gustan y llevarlas a museos, a ver películas de culto, etc. En resumen, demostrar a esas chicas que es muy inteligente, muy culto, anhelando en todo momento ser profundamente admirado. Como bien dice Salvador Lozano, vive con el eterno síndrome de Peter Pan. Algunos acontecimientos de los últimos días señalan a Jesús López como culpable. Sabía que mantenía una relación muy cercana con Bárbara y una noche fueron vistos en el instituto en una situación bastante incomoda, ¿es el culpable de la desaparición de Bárbara? ¿Habrá roto la línea que separa al profesor del alumno? Pero todas las sospechas, todas las lagunas y todos los implicados son puestos patas arriba cuando una tarde, Eva Carrasco, la mejor amiga de Bárbara recibe una llamada de ésta. Le asegura que está viva y necesita ayuda. ¿Quién ha tenido secuestrada a Bárbara durante estos cuatro años? ¿Por qué? Palabras Envenenadas, como bien dice en la sinopsis, es una valiente denuncia sobre abusos infantiles y las consecuencias de éstos. Una denuncia a los malos tratos, una denuncia a aquellos hombres que hacen sentir a las mujeres que no valen nada, que nadie las va a querer, que ellas son los culpables de que ellos hayan abusado de ellas, ¡cuando todo eso es mentira! Una denuncia hacia los verdaderos monstruos que esconde nuestra sociedad, que engañan fácilmente a compañeros de trabajo e incluso a su propia familia. Un libro trepidante, que te atrapa de principio a fin, que nos habla de maltrato, de abusos, de los sentimientos de una niña y como se siente ante algo que escapa a su control. Una historia destinada a abrir los ojos de muchas personas, porque la historia de Bárbara, desgraciadamente, es el día a día de muchas chicas, adolescente y mujeres. Y no podemos cerrar los ojos a esa triste, pero dura realidad.

Reseña realizada por Lucía González Lavado

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